Fotografía Claudio Briones

¿Por qué te dedicas a hacer imagen?

Llegó el día de finalizar un proyecto que duró más de 10 meses, esa noche caí rendida para despertar al día siguiente con una sensación extraña… no fue como cuando termina una edición más del Festival de Fotografía que fundé: fotofestín… era diferente y no era para nada grata. 

 

Me sentí triste, perdida, como cuando las cosas no tienen sentido, no había recompensa por el esfuerzo, no sentí satisfacción, no sentí nada de lo que yo ya sabía que existía. Y fue tal el sentimiento que tomé una de las decisiones más importantes de mi vida, no hacer nada. 


Estaba francamente agotada por el trabajo y emocionalmente inestable por cómo me sentía. Así que decidí a consciencia echarme en el sillón y no hacer nada hasta que me pudiera responder la pregunta ¿Y yo qué quiero? ¿Qué estoy haciendo? ¿A dónde voy? ¿Yo qué quiero?

Fotografía Claudio Briones
Foto: Claudio Briones

Podía hacerlo porque casi siempre estaba sola, era soltera, tenía ahorros y ningún proyecto que atender, y como dice mi maestro “haz las cosas cuando puedes”. Pasé días y días, literalmente en acostada en el sillón, me dediqué a descansar, y en especial a escribir y hacer dibujos, pero no, no era nada artístico, ponía una pregunta al centro, y la respondía a los lados, a veces con palabras y otras veces con dibujos. En fin, hice una tarea que yo no sabía que era de autoconocimiento e introspección

 

Y en efecto me levanté después de un mes, con una de las más grandes certezas que he tenido en mi vida: haría fotofestín porque ese proyecto se alineaba a mi propósito de vida por completo: yo quería compartirles a los demás que era viable y necesario vivir haciendo lo que nos gusta. En carne propia he vivido un proyecto por la convicción de que aporta a la sociedad y no te puedes imaginar cuántos jóvenes recobran la confianza en sí mismos después de ser voluntarios, cuántos incluso nos confiesan que ya no tienen pensamientos suicidas, o a cuántos hemos guiado para hacer amistades, ser más empáticos, ser actores de cambio en este mundo.

Pero además, lo haría funcionar, tendría que ser rentable y duradero en los años. Así que con toda la energía recargada, me puse a estudiar sobre temas incontables de conocimiento de uno mismo y modelos de negocios. Fue uno de los años que recuerdo con más cariño. 

Y te lo cuento porque hoy, en un giro inesperado de la vida, muchos tuvimos que volver, metafóricamente, a ese sillón. Y quiero compartirte que depende del tipo de pregunta que te hagas, es la puerta que se abrirá ante ti. 

Han pasado muchos meses desde que empezó la pandemia, así que espero que ya hayas superado las preguntas ¿Por qué a nosotros? ¿Por qué a mí? ¿Cuándo acabará?, ya que ese tipo de preguntas sólo te mantienen en un ciclo sin fin de negación, y hoy necesitas aceptar que las cosas han cambiado. 

Si no te puedes dar un mes de silencio contigo mismo porque tus circunstancias no te lo permiten (como ahora es mi caso que tengo un hijo pequeño cuya capacidad de guardar silencio no es muy buena), date unos minutos al día, un par de horas si es posible. Y dedícale ese tiempo a buscar nuevas rutas, nuevas alternativas. 

Estos son tres ejercicios que puedes hacer:

Escribe

Escribe todo lo que estás pensando, nuevos negocios, barreras, cosas que te gustaría intentar, lo que sea que esté ocupando espacio en tu mente, escríbelo. Y si no quieres pasar tiempo escribiendo, entonces dibújalo, no necesitas hacer dibujos complejos. Haz esquemas, de cómo se conecta una cosa con otra. Está comprobado que el pedirle al cerebro que traduzca ideas a palabras, esquemas o dibujos, le ayuda a comprender o vislumbrar cosas que antes no veía.

Haz algo diferente

Si siempre has sido autodidacta busca un tutor, una asesora, un padrino o madrina que sepa de tu campo, alguien externo que te dé un punto de vista diferente al que ya tienes, ya sea gratis o pagado. Si siempre has trabajado solo, podrías contemplar una alianza con un colega, si nunca has intentado leer libros de ciertos temas, inténtalo; sigue a personas nuevas, ve videos diferentes, escucha podcast nuevos, haz algo diferente para buscarle solución a eso que quieres resolver.

Cuestiónate y date permiso de cambiar

Atrévete a reescribir las etiquetas que ya tenías, esas con las que ya te sentías cómodo, porque debes saber que no te definen, eres mucho más que un fotógrafo, una productora audiovisual, un editor, una videógrafa. Y tu negocio puede ser mucho más que sólo el esquema que ya tenías hecho. ¿Te atreverías a re hacrelo? ¿a cuestionar cada una de sus partes hasta innovarlo?

Ojalá que sí.

Te dejo un abrazo y espero desde lo profundo de mi corazón, que encuentres eso que le dé plenitud de ser a tu vida, alineado a tu bienestar económico.

Te espero en mi instagram @arianaoropeza.asesora, así como en facebook

Reflexiones de la Imagen

Mi amor por la fotografía no es un oficio que haya estado en mi familia, lo más cercano a eso fueron mis padres grabando y editando videos de eventos sociales como bodas y XV años por un corto tiempo durante mi infancia. Ninguno de ellos tuvo una formación sobre la imagen, era sólo un trabajo más, algo que hicieron porque en ese entonces tener una cámara de video hacía muy sencillo empezar en el negocio con los eventos sociales. Así que yo veía una y otra vez las fiestas que mis padres habían grabado y que editaban para poder entregar; y veía de todo, veía fiestas con 500 invitados en piso de tierra, otras en grandes salones y mil detalles, pero sin que nada de eso pareciera importar, en ambos eventos se veía que la gente estaba feliz, sonreían, se abrazaba y festejaban. Por eso comprendí que la situación socioeconómica pocas veces detiene a una familia para hacer una gran fiesta, claro, cada una con sus adaptaciones, pero fiestas al fin.

Hoy todos nos estamos preguntando qué pasará después de esta cuarentena, que si las bodas se reagendan para octubre, si regresan hasta el 2021 o si de plano se cancelan; y ha decir verdad somos bastantes los que deseamos saber la respuesta, pero aunque el panorama es incierto, sabemos una cosa, las fiestas están en nuestra sangre, en especial aquellas que son bendecidas por la iglesia, en la que se incluyen la mayoría de estos eventos sociales. 

Con esto y que el endeudamiento no detiene a una familia de hacer una fiesta, en lo personal, creo que esta pandemia no logrará detenernos por mucho tiempo para que volvamos a hacerlas. 

Y no me lo tomo a la ligera, sin duda no es poca cosa, en especial para aquellos que hemos visto a ese virus en la cara de nuestra familia y nuestros amigos, y también para los muchos cuya economía sin duda, se ha visto afectada. Pero debemos ver también el otro lado y saber que no todos están en esa circunstancia, y que esos, cuyos trabajos se vieron favorecidos o que simplemente su estabilidad económica fue tan buena que a penas y sacrificaron pequeñas cosas por esta situación pandémica, querrán retomar sus planes apenas terminemos con esta locura. 

 Seamos honestos, sentimos miedo de no saber con quién estamos, porque si ya había distanciamiento social, ahora hay un gran motivo para desconfiar más los unos de los otros, tenemos miedo, y eso es claro, pero, también como seres humanos nos entusiasma volver a vernos, nos hemos dado cuenta que nos hacemos falta, que extrañamos esas risas en persona, que deseamos el contacto humano (aunque no sea necesariamente el del transporte público); y sin duda, los motivos para abrazarnos se harán presentes. Será el amor triunfando aún en medio de una crisis global, será la presentación de una joven que ha llegado a sus XV años, será la fiesta del cumpleañero que logró festejar su cumpleaños. Será, al fin, una enorme fiesta

Un desfogue de los meses que llevamos guardados, un “te extrañé” acompañado de una buena canción en el karaoke, será el festejo de una humanidad que necesita sentirse viva.

Y para nosotros, los que capturamos esos momentos, será un momento decisivo. ¿Participar o no participar? ser cómplices de estos eventos, con ese nervio de no saber quién será el paciente 0 de esa pequeña reunión, pero estar ahí, documentando todo.

No sabemos cuándo volverán las fiestas, lo que sí sé es que se siguen reportando fiestas clandestinas, y que los amantes, se siguen enamorando, quizá ahora con más fuerza porque sabemos que la vida se nos escurre.

Las fiestas han existido desde hace mucho tiempo, han pasado otras crisis, han cruzando sismos, y sin duda, terminarán por cruzar otra pandemia más.

Así que con calma, sigamos reestructurando nuestros negocios, para que cuando llegue el momento, volvamos a escuchar “hasta que la muerte los separe”. Y de cualquier forma, sigue pendiente del blog para conocer algunas opciones para diversificar tus ingresos.

Mi nombre es Ariana Oropeza, soy Directora del Festival de Fotografía, fotofestín y tengo mucho que contarte, 19 años en el mundo de la fotografía y fotofestín, me han abierto puertas y me han dado experiencias que hoy quiero compartir contigo.

Bienvenido, al blog de ECA Puebla.